Renault Mégane Coupé Cabrio Floride

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La prueba que publicamos hoy corresponde al Renault Megane Coupe-Cabrio Floride. Se trata de un autohomenaje del fabricante francés a una época, los felices y desenfadados años sesenta, en los que lo lúdico impregnaba el ambiente bajo la filosofía del “vive y deja vivir”.

Esas sensaciones fueron fielmente plasmadas en el antecedente del exclusivo vehículo que nos ocupa a través del Renault Floride de 1.958 y que en EEUU se comercializó bajo el nombre de Caravelle.

Ahora, la marca gala ha puesto a la venta una serie limitada y numerada del Mégane Coupé Cabrio apellidada Floride, equipada con detalles que remiten a su ancestros. Destaca por sus dominantes tonos marfil y rojo granate sobre retrovisores, manecillas de puertas y llantas de 17 pulgadas. En la carrocería figuran el logotipo y la leyenda Floride.

El interior es muy atractivo, elegante, diferente, con un aire retro al tiempo que distinguido en detalles como el tablero de instrumentos, el volante multifunción, los asientos o los revestimientos de puertas, la consola, el pomo de la palanca de cambios, las alfombrillas o el salpicadero. En lo mecánico no hay donde elegir porque la firma sólo ofrece el excelente motor turbodiesel 1.5 dCi de 110 CV con caja de cambios manual de seis velocidades.

El sistema para desplegar o plegar la capota tarda 20 segundos en hacer el proceso. El deflector de aire y la red antirremolinos permiten circular sin techo retráctil a más de 90 kilómetros por hora y a pleno confort.

El equipamiento de serie es muy completo: desde estabilizador ESP a regulador/limitador de velocidad, navegador Tom Tom, sensores traseros de aparcamieno, freno de aparcamiento eléctrico, tarjeta manos libres de acceso/cierre y arranque mediante botón.

Al volante estamos ante un automóvil elaborado con esmero en el que queda claro que las marcas generalistas lo son por interés pues derivan hacia productos premium cuando les place y quieren por cuestiones de marketing o posicionamiento puntual.

Las aptitudes dinámicas del vehículo son notables y desde la dirección a los frenos pasando por el excelente accionamiento de la palanca de cambios o el sistema de suspensiones todo funciona a plena satisfacción del conductor. Si a ello añadimos un propulsor ampliamente contrastado por su fiabilidad, economía y prestaciones estamos ante un producto plenamente recomendable.

El precio, 30.460 euros, nos parece alto pero es el coste de la exclusividad. Y desde luego estamos ante un automóvil excelente se mire por donde se mire.

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