Opel Astra OPC

  • Published in

Nuestro protagonista de la prueba de hoy es el Opel Astra OPC. Se trata del máximo exponente en deportividad de la gama media del fabricante germano con sus 280 CV de potencia. Es el más potente y veloz.

Estéticamente es una versión muy atractiva, en particular la trasera. Muestra músculo en todas sus líneas, es llamativo. Se distingue del resto claramente, sobre todo por las llantas de aleación que calzan unos neumáticos de bajo perfil, 245/35 R20.

El interior, cómodo y de habitáculo razonablemente amplio en función de la categoría del modelo, tiene detalles como los asientos tipo baquet trenzados en cuero. Son ajustables, sujetan muy bien y se observa su eficacia sobre todo en viajes largos. El pomo de la palanca, el volante y el tacómetro tienen las siglas OPC en azul y los pedales en aluminio.

El propulsor del OPC es ágil, elástico y potente. Funciona muy bien a todo tipo de revoluciones y va cambiando de sonido paulatinamente hasta coger todo su esplendor en el entorno de las 7.000 rpm, momento en que llega el corte de inyección. Se trata de un motor de 2.0 litros turbo con inyección directa de gasolina y un par máximo de 400Nm.

Incluye de serie el sistema Stop&Start, relajante en ciudad, protector del medio ambiente y que busca la economía al reducir de manera notable el consumo de combustible. Las emisiones de CO2 son de 189gr y el consumo de gasolina de 8 l/100km. El equipamiento de serie en materia de seguridad con el que cuenta el OPC incluye airbags frontales, laterales y de cortina, los reposacabezas activos y cinturones delanteros de seguridad con el sistema pirotécnico de tensión.

Al volante es un automóvil de los que cabe denominar como "pura sangre" o de "raza". Tiene mucha potencia y hay que saber dosificarla. Siempre hemos pensado que potencia es igual a seguridad si se aborda con sensatez. La dirección es impecable, la frenada óptima y el accionamiento de la palanca de cambios de seis marchas muy agradable por el buen escalonamiento. La geometría y el tarado de las suspensiones nos gustó porque el coche se agarra muy bien y aunque la amortiguación es un tanto dura y se notan baches e irregularidades del terreno el vehículo es muy seguro en todo tipo de curvas, trazados y vías. Los amortiguadores, la dirección y el pedal del acelerador son regulables electrónicamente y el conductor puede elegir el grado de deportividad.

Como resumen de nuestras impresiones al volante del Opel Astra OPC señalar que estamos ante un vehículo con mucha personalidad, espíritu deportivo, muy atractivo, con un alto potencial, competitivo tecnológicamente hablando y con el que se disfruta el placer de conducir. Una máquina tan exigente como noble.

El coste final del producto es alto aunque siempre hemos dicho que la exclusividad tiene un precio. En el caso de nuestro protagonista hay que abonar 32.250 euros para adquirirlo.

Submit to FacebookSubmit to Google PlusSubmit to TwitterSubmit to LinkedIn

Esta web utiliza cookies para mejorar la experiencia de navegación de los usuarios. Para continuar navegando tiene que aceptar el uso de cookies. Si quiere informarse más sobre las cookies vea nuestra página de uso de cookies.

Acepto las cookies de este sitio web.