Mitsubishi L200

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Los pick ups, que son muy populares en países como EEUU, cuentan con una clientela testimonial en España. Igualmente válidos para determinados trabajos y para el ocio son productos desconocidos del gran público. Hoy hablamos de uno de los más prestigiosos y respetados del segmento, el L200 de Mitsubishi que tuvimos ocasión de probar recientemente. Su exterior es impactante. Muestra poderío por su complexión musculosa. La caja, la clave, es enorme. Hablamos de una capacidad de carga de una tonelada.

Puede remolcar hasta 3.100 kilos. La nueva generación refresca su imágen exterior con nueva parrilla, faros, y pilotos, estrenando nuevos diseños de llantas y colores para su carrocería, que sigue ofreciendo dos variantes: cabina alargada y doble cabina (con capacidad para cuatro y cinco ocupantes respectivamente).

El interior cuenta con un panel de instrumentos completamente rediseñado, que ahora integra una pantalla táctil Kenwood de seis pulgadas desde donde se comandan todas las funciones multimedia y el navegador GPS de la firma Garmin. Completan el equipamiento un sistema de acceso sin llave, climatizador bizona y butacas de ajuste eléctrico tapizadas en cuero. El diseño interior es similar al de un SUV. El volante se regula en profundidad y altura.

El Mitsubishi L200 2016 está disponible con dos motorizaciones, ambas diésel. La más asequible es el 250 DI-D de 154 CV y 380 Nm (6,4 l/100km de media oficial), un propulsor de cuatro cilindros en línea turboalimentado con 2,4 litros de cilindrada. Este bloque solo se puede asociar con un cambio manual de seis relaciones que no incluye diferencial central. La variante más exclusiva de la gama, que monta también ese 2.4 turboalimentado, produce 181 CV y 430 Nm de par -a 3.500 y 2.500 rpm, respectivamente-, con un consumo medio oficial de 7,2 litros por cada 100 km.

En materia de seguridad el Mitsubishi L200 cuenta con nada menos que siete airbags, (doble frontal, laterales, de cortina y de rodilla para el conductor) control de estabilidad y tracción, anclajes ISOFIX y obviamente, frenos ABS con distribución electrónica de frenado. Además, cuenta con aviso de cambio involuntario de carril, asistente para el arranque en pendiente, faros bixenón, cámara trasera, climatizador bizona, keyless, toma USB, navegador integrado, etc.

Al volante, el sistema de tracción total nos permite seleccionar entre varios modos: tracción a las ruedas posteriores (2H), tracción a las cuatro (4H), bloqueo del diferencial central (4H) y reductora con bloqueo del diferencial central (4L). En el campo es eficiente, confortable y seguro. En carretera, que no es su hábitat natural, se defiende bien debido a su tracción total, la evolución del chasis y las suspensiones aunque se filosofía está más cerca de un SUV o de un 4x4 que de un turismo convencional.

En resumen, tal y como comentábamos al inicio del reportaje, el Mitsubishi L200 es un vehículo destinado al ocio y al negocio al tiempo libre y a la actividad profesional. La capacidad de carga, la comodidad del habitáculo y el amplio equipamiento son los tres elementos más representativos de un producto de gran presencia visual, robusto y elaborado por un fabricante que tiene fama de hacer vehículos de gran longevidad y por los que parece que no pasen los años, el sueño irrealizable del ser humano. Su precio es de 28.635 euros.

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